Ser suaves

Con el tiempo confirmé que ser suave era la mejor opción. Que cuando soy suave conmigo, con mi sentir, con mis pensamientos, con mi camino, le mando la carta de desempleo a ese tirano, a ese jefe pequeño pero enorme. A ese ego que te pone barreras tan altas que la mente da brincos,Salta y salta buscándolos alcanzar mientras el espíritu lo mira diciéndole «un día tanto te vas a cansar, que te vas a sentar y me invitarás a conversar».

Con el tiempo descubrí que cuando soy suave conmigo, soy suave con otro. Y que cuando soy suave conmigo y con otro, la vida me acaricia. Y que cuando vivo, camino, y respiro desde esa forma descubro en todo la suavidad.

Con el tiempo descubrí que lo que más me gusta de este camino es ser canal para que a través de mí Yoga pueda relajarse un otro. Que puedan sentir, experimentar, que a tan solo una respiración todo está bien.Y cuando es el final de la clase, y están recostados con su cuerpo físico entregado totalmente a la tierra, veo como sus cuerpos se expanden recibiendo la gracia divina de la energía vital en cada respirar. Ellos descansan. Yo descanso al verlos descansar.

Los veo suaves 

Con ellos

Con su vida

Con su práctica

Respiran suave

Respiro suave

Y la vida ya no me acaricia a mí

La vida nos acaricia a todos

Vamos al unísonos

En un mismo respirar.

Abrazo,

Bel